Wikileaks y la colonización de Palestina
Estos días, mientras andamos confirmando lo que sabíamos, o enterándonos de lo que no sabíamos o simplemente esbozando irónicas sonrisas al leer las filtraciones deWikileaks, van sucediendo cosas que pasan desapercibidas. Y uno tiene la sensación de que la catarata de documentos y su publicación puede estar siendo utilizada por algunos como pantalla o como un momento propicio para desviar la atención.
Así ocurre, así parece haberse concebido, con la decisión del gobierno estadounidense de dejar de exigir a Israel que ponga fin a la colonización de Palestina. Recupero el compromiso que escribí en este blog, hace casi dos años, durante la llamada operación Plomo Fundido, que vertió sobre Gaza plomo y plutonio empobrecido y bombas de racimo y destrucción y muerte: el compromiso de no callarme.
Supongo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y toda la cohorte de ultraderechistas e integristas que lo sustentan estarán celebrando la nueva bajada de pantalones de Washington. Supongo que los colonos israelíes están de fiesta mayor. Ya tienen luz verde para seguir acorralando a todo el pueblo palestino, ya tienen patente de corso para continuar expoliando el territorio de Palestina.
Leo titulares que me indignan y que se repiten sistemáticamente desde hace años: algo así como “Estados Unidos intenta reactivar el proceso de paz entre israelíes y palestinos”. Nunca se ha intentado verdaderamente, ni por Estados Unidos ni por la Unión Europea , ni por quienes tienen capacidad de hacerlo, impulsar un auténtico proceso de paz. Lo único que se ha buscado es que la población palestina claudicara, se rindiera y aceptara renunciar a sus derechos. O si no lo hacía que al menos no protestara.
Leía hace unos días en la sección de Cartas al Director del diario EL PAÍS una carta de un ciudadano argentino, judío, cuyo padre y cuyos abuelos habían sido asesinados en el Holocausto y que, precisamente por la memoria de lo que fue aquel horror impulsado por la vesania nazi defendía el derecho de los palestinos a existir. Y denunciaba la estúpida acusación de antisemitismo que se lanza contra quienes critican la política de brutalidad y ocupación de Israel en Palestina.
Han pasado ya varias generaciones desde que a los palestinos se les robaron sus tierras y sus casas. Y se sigue intentado robarles su memoria y su futuro. Voy a continuar celebrando las filtraciones de wikileaks y voy a seguir sin callarme.
fran.sevilla@rtve.es
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen