Montag, 29. November 2010

Pensamientos en voz alta que contaran una historia. Ajuste de cuentas ( 2 )

El marido de Chiquita se llamaba Diego y paraba muy poco en casa, solia venir muy tarde y por regla general con unas copas de mas. No era precisamente el yerno predilecto del abuelo, y como era su forma de ser, no se lo ocultaba, si habia alguien que decia las cosas en la cara se llamaba Don Dante. Una vecina que solia llegar siempre a la hora de la comida y saludaba con el tipico: buen provecho, al que el abuelo respondio: Gracias, si gusta?...la comida es poca y la voluntad es menos, quedo para la historia. El abuelo habia vivido mucho y tenia un gran bagaje de experiencias. Habia nacido a fines del 1800 en Trieste, cuando eso, Trieste era italiana, su padre habia sido arquitecto y recuerdo que me llego a mostrar planos de su padre en pergamino, que el, muy celosamente guardaba en un mueble. Don Dante era un apasionado de la literatura, y tendria que serlo porque su novela favorita era il Inferno de Dante Alighieri, era de esa clase de personas que se autodidactan y por eso llego a ocupar puestos como 1er oficial de maquinas en la marina mercante, y segun el mismo me narro, habia comenzado con 14 anos apaleando carbon en la maquina de una barca que iba hasta Paraguay por el rio. Bueno, en realidad el viejo no tragaba a ninguno de los dos yernos, porque a mi padre por aleman lo atacaba siempre que podia, no le gustaban los alemanes por su experiencias de navegante en aguas infestadas de submarinos nazis. Del abuelo hablare mas adelante, porque se puede llenar un capitulo con este hombre increible. Otro integrante de la familia era Hugo, el hijo menor del abuelo y que en aquel tiempo tendria unos 19 anos, era el tio que por su edad se llevaba mejor conmigo y con Gerardo, era el ejemplo para nosotros y lo admirabamos, en aquellos anos Hugo jugaba al Basket en un club del barrio que se llamaba Rio de la plata, recuerdo que asi como nosotros lo admirabamos el viejo lo traia muy cortito, me divertia mucho verlos discutir, el abuelo siempre decia que Hugo era un haragan que no queria estudiar ni trabajar, pero que no le llamaba la atencion porque habia nacido un 1o. de mayo. Hugo en aquel entonces iba a la escuela industrial. Me quedo en la memoria el dia que el abuelo discutio con su hijo menor mientras estaba fritando pescado, Hugo salia hacia el corredor que daba a la calle y algo le tuvo que retrucar al viejo porque a continuacion vi volar una sarten con pescado y todo en direccion a la cabeza de Hugo que el pudo por suerte esquivar. La casa era muy grande y tenia muchas habitaciones, una escalera llevaria hacia la azotea donde habian dos habitaciones mas,una grande y una pequena, en la grande vivia dona Cata, una senora viuda, delgada y robusta de unos 70 anos que era como de la familia, aparte de ser una amiga de mucho tiempo era la madrina de Hugo. Que buenas pastas hacia Catalina, recuerdo verla en la cocina haciendo ravioles caseros los domingos cuando se juntaba toda la familia, habia que cocinar para 15 o 20 personas! Yo tenia unos 17 anos y ya no vivia en Malvin cuando vino al mundo Martita, la menor de las hijas de Chiquita. En esos tiempos yo estaba internado de pupilo en los Talleres de Don Bosco, que era una escuela de artes y oficios de curas salesianos y solo teniamos unas semanas de vacaciones a final del curso que era en diciembre. La idea de meterme pupilo en un internado fue naturalmente de mi querida madrasta Marta, y habia ingresado con 15 anos. (continuara)

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