Mittwoch, 1. Dezember 2010

El album de los recuerdos - Ajuste de cuentas (6)

Ya adaptado al barrio nuevo y con una gran cantidad de amigos mi vida empezaba a normalizarse, en la puerta de casa durante el carnaval, se instalaba un tablado donde por las noches se juntaban cientos de personas para ver las murgas y los comicos que alli actuaban, asi tuve la oportunidad de ver personajes que luego con el correr de los anos fueron legendarios en la escena artistica uruguaya, murgas como "Los diablos verdes", "Los nuevos saltimbanquis", "Araca la cana", "Un real al 69" o duos comicos como los famosos "Yo quiero dormir con mama" o 
Roberto César Pérez Ruibal, mas conocido como Roberto Barry. En carnaval nos juntabamos unos cuantos amigos y con unos tambores ibamos por la calle tocando y pidiendo monedas para luego comprarnos golosinas o caretas de carnaval. El barrio se transformaba con ese evento y nosotros lo disfrutabamos al maximo. Los jueves nos encontrabamos para ir a la "matinee" del cine Savoy de calle Rivera, empezaba a las 13.30 y terminaba a las 20.00 horas, todavia no entiendo como podiamos aguantar 5 peliculas con los noticieros y los avances de los proximos estrenos. En aquel tiempo no habia television pero las series las daban los cines de barrio, por eso nadie se queria perder al Enmascarado de Plata o al Hombre invisible que muy inteligentemente el cine ofrecia por capitulos todas las semanas. A la salida del cine todavia nos sobraban unas monedas para comprar unos pedazos de pizza o faina en la pizzeria del bar que estaba en Simon Bolivar y Rivera, y todo eso solo con 0.50 centesimos que nos daban nuestros padres, hoy lo recuerdo y me parece que pasaron siglos. No siempre nuestros padres estaban en condiciones de darnos ese dinero, asi que el arte era colarse en el cine durante alguna pausa esquivando el zurdazo del portero como dice el poeta Argentino Hector Gagliardi en uno de sus famosos poemas populares "Cine de barrio" 
Con Jorge Olivera eramos amigos inseparables, al lado de su casa habia una fabrica de bebidas refrescantes que se llamaba "La picada de los angeles" cuando volviamos de jugar algun partido de futbol en el baldio del barrio pasabamos por alli y siempre habia algun obrero de la embotelladora que nos daba unas gaseosas recien envasadas que eran exquisitas. En el barrio de jorge teniamos a otros amigos que eran mayores que nosotros, como el "Cacho Brusco" y su hermano que ya contaban unos 17 o 18 anos, recuerdo que una vez eramos una banda de 10 o 12 muchachos y al Cacho se le ocurrio hacer un campeonato de "pajas", era la epoca en que nosotros los que eramos menores empezabamos a descubrir los juegos sexuales, al Cacho no se le ocurrio nada mejor que llevarnos a un largo corredor de una casa de apartamentos situada al lado de la casa de Jorge y asi en plena masturbacion nos encontro una vecina que salio de uno de los apartamentos y gritandonos !!sinverguenzas!! nos saco a todos a escobazos, que verguenza, tarde semanas en aparecer por alli despues de eso. 
Otra vez en el baldio que jugabamos al futbol se radicaron unos "bichicomes" que juntaban basura con un carro y se empezaron a ganar nuestra amistad, hasta que un dia uno de ellos nos empezo a mostrar revistas con fotos de mujeres desnudas y a querer manoser a uno de nosotros, ya no eramos ningunos angelitos y nos dimos cuenta por donde venian las cosas, asi que la broma les salio muy cara, en un momento que se fueron a comprar vino les prendimos fuego al carro y todas sus pertenencias, nunca mas volvieron por alli. Por las noches saliamos a correr gatos con palos por los baldios, eramos unos salvajes sin perdon.
Mi padre en esos anos probo suerte como trabajador autonomo y empezo a fabricar bolsos de playa, actividad que ya habia hecho en la Argentina, solo que alli habia fabricado carteras de mujer confeccionadas en cuero y tenia un taller con 3 maquinas de cocer y varias empleadas.
Un dia se habia quedado sin un material y me mando a un almacen que quedaba en la calle Soriano, yo me baje del autobus en la plaza Independencia y baje caminando por la calle Andes y me quede mirando la cartelera de un cine, estaba concentrado mirando las fotos de peliculas que alli exponian cuando empece a sentir gritos que venian desde una obra en construccion que quedaba en frente, en ese momento vi como a pocos metros de donde yo estaba un hombre con un cuchillo en la mano apunalaba sin cesar a una mujer que acabo tirada en la vereda en un gran charco de sangre mientras el asesino tiraba el cuchillo y salia corriendo calle abajo, la escena la tengo hoy todavia en la memoria, con 12 anos habia sido testigo de un crimen pasional. Cuando volvi a casa muy conmocionado le narre a mi padre lo que habia visto y mi padre enseguida puso la radio para escuchar las noticias y alli nos enteramos que la pobre mujer habia muerto y que se trataba de un matrimonio bulgaro que habian llegado hacia poco al pais y vivian en una pension muy cerca de donde ocurrio el homicidio. El destino me habia deparado una escena de crueldad y muerte que no se me olvido jamas. (Continuara)

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