Mittwoch, 1. Dezember 2010

El album de los recuerdos 4a parte - Ajuste de cuentas (9)

Los partidos de futbol en la plaza Madame Curie me ocupaban gran parte de mi tiempo, por la tarde despues de mi llegada de la escuela y de hacer los deberes la picadita con los otros amigos del barrio era obligatoria y recien acababa cuando con la caida del sol empezaban a encenderse las farolas de la plaza. Mi padre habia empezado otra vez a navegar, ahora trabajaba en el Ciudad de Salto que era un barco de pasajeros de la epoca que hacia la travesia desde el puerto de Colonia a Buenos Aires, yo lo veia solo una vez a la semana cuando tenia sus dias libres, mientras tanto mi madrasta Marta, llegaba a eso de las cuatro de la tarde, yo ya habia comido y arreglado un poco la casa, esa fue una buena condicion que tengo que reconocerle a Marta, ella me enseño a ser muy independiente, porque en casa todos tenian que aportar algo, tampoco era justo que ella despues de trabajar tuviera que hacer las tareas de la casa, ya era bastante que tenia que hacer las compras y tambien en esa tarea yo ayudaba, ella me dejaba una lista de cosas que yo tenia que hacer. Pedirle a un jovencito de 14 años responsabilidad y autocontrol es utopico y mas cuando su vida es en solitario sin el control de los padres asi que los resultados se veian en la malas notas que yo traia de la escuela. A Angelito no le gustaba jugar al futbol, pero si venirme a visitar con un monton de revistas eroticas sacadas del cuarto de su tio a escondidas. Muchas tardes de verano me tocaba el timbre y me avisaba que su tia Iris se iba a poner a limpiar la casa en ropas menores y si se podia quedar en casa para espiarla. La tia era lo que se conoce por un "puton" tenia terrible cuerpo y cuando limpiaba la casa en Hot Paints hacia temblar las paredes, la ventana de su comedor daba a la de mi apartamento y con esa edad la sangre se nos subia muy rapido a la cabeza. Total que entre las revistas del tio y el "puton" de su tia ibamos a acabar como la Coca-Cola (chupados por la pajita). Tambien por esas razones llegue a tener serios problemas de salud y tuve que llevar una dieta de energizantes muy rigurosa, recuerdo que Marta me preparaba un batido con huevo y malta entre otras cosas y la avena con leche la tenia que tomar diariamente. Desde muy jovencito me llamaron la atencion las "niñas" asi que poco a poco me empece a entender con Susana la hija de los Marinoni que vivian en la planta baja. No se si la mama sospecharia algo pero yo me derretia por Susanita y ella lo sabia, aunque nunca paso de un amor puramente espiritual y platonico, la emocion de los encuentros tenian un algo muy especial, el amor tiene esos misterios que no se pueden entender, Yo empezaba a escribir mis primeras poesias y letras para tangos que yo mismo les ponia musica sin saber solfeo, tenia un cuaderno lleno de ellos, si hoy los tuviera delante de mi seguro que me ayudarian a revivir muchas escenas de mi vida en aquella epoca.
Una tarde me toco timbre Angelito todo sofuscado y me conto que escucho a su tia hablar con su madre y le conto que un medico del hospital donde ella trabajaba la pasaria a buscar por la noche para ir a la playa de Carrasco a bañarse desnudos, 
!!maldicion!! quien era ese intruso que hasta era casado, para meterse con su tia, Angelito enceguecido de celos me propuso tratar de evitarlo. A mi en realidad me tenia sin cuidado con quien se acostaba su tia, solo pensaba en mi interior, !Que suerte que tiene ese tipo! pero habiamos jurado venganza y a mi juego me llamaron. A eso de las diez de la noche estaciono un Studebaker negro hermoso y brillante al otro lado de la plaza y de el descendio el intrepido amante, lentamente se dirigio hacia los apartamentos para ir a buscar a su doncella, lo que nunca se imagino el pobre tipo que detras de unos matorrales, nosotros estabamos observandolo todo esperando el momento adecuado para entrar en accion. Esa Noche la tia de Angelito y su amante tuvieron que anular los planes da bañarse en pelotas bajo la luna de verano en las aguas tibias de Carrasco. Cuando regresaron para subir al coche este tenia las cuatro ruedas pinchadas. Estuvimos semanas riendonos a carcajadas imaginando la cara de la tia y la calentura del tipo. Yo ya habia escuchado rumores de que Marta me queria meter de pupilo en los Talleres de Don Bosco, pude escuchar una conversacion entre ella y mi padre donde le decia que era lo mejor para mi y que ademas ella no se podia hacer cargo de mi dado que estaba todo el dia trabajando y mi viejo solo venia a fin de semana. Una tarde ella me tenia que llevar a la jefatura de policia para hacer los tramites del carnet de identidad. Yo ya me habia olvidado que me habia ordenado estar pronto para cuando ella viniera del hospital, ademas Susana me vino a buscar con el pretexto de que su mama queria que bajara a almorzar con ellos, yo sin perder tiempo cerre la puerta del apartamento y baje con ella. Serian las tres de la tarde cuando despues de comer, nos quedamos charlando con la mama de Susanita y sus hermanos cuando nos interrumpio el timbre, la madre de Susana fue para ver quien era y pudimos escuchar como dos mujeres discutian acaloradamente, acto seguido regreso y me dijo que habia venido Marta y que estaba muy enojada porque yo no habia cumplido sus ordenes, asi que me dirigi hacia la puerta con ella y atras nuestro venia Susanita con los hermanos, delante de todos ellos Marta me pego un sermon de aqui te espero y me hizo pasar una verguenza atroz, despues de esto me hizo cambiar de ropa y nos dirigimos a tomar el autobus para ir a la jefatura de policia. Mi bronca era brutal, la rabia me cegaba el pensamiento, me habia avergonzado delante de mi "amorcito" y toda su familia. Subimos al autobus 142 que ya venia repleto y en el camino Marta se fue corriendo hacia delante mientras algo cocinaba yo en mi mente, porque a pesar que la gente empujaba al subir, yo me fui quedando atras y en un momento dado aprovechando que el omnibus habia parado por razones del trafico en Rivera y 18 de Julio, descendi por la puerta de atras y mientras el omnibus se ponia en marcha y se alejaba yo me habia puesto a caminar sin rumbo fijo pensando en el mal momento que iba a pasar Marta al no encontrarme para bajar del bus, valia la pena para vengarme de los momentos que me hizo pasar.
La verdad que no tenia ni la mas remota idea de adonde iria a parar, esa sensacion de caminar sin rumbo e importarme un bledo como se iban a desarrollar las cosas es algo que me acompaña hasta mis dias actuales, pocas veces tomo decisiones tan drasticas donde me importa una mierda todo y si se va todo al carajo me da lo mismo, es algo que lo llevo muy adentro y es algo asi como la pastilla de cianuro que llevo en mi boca para morderla en el momento preciso y para no dar cabida a una marcha atras, a partir de ese momento no me paro ante nada, es un mecanismo de autodefensa que llevo muy adentro y espero no necesitar utilizarlo nunca mas, la desgracia es que no lo puedo controlar y depende de los que estan a mi alrededor, y ellos no lo saben, como tampoco se imagino Marta de los momentos horribles que iba a vivir al bajar de ese autobus en 18 de julio y Yi esa tarde. (Continuara)


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